Desde 1931, tiempo en el que corría la Gran Depresión, decenas de neoyorquinos se dan cita en el Rockefeller Center para pasar agradables momentos junto a un protagonista, que es sinónimo de armonía y elegancia.

La ceremonia de iluminación, que se realiza cada 2 de diciembre, un evento multitudinario, es toda una fiesta musical, abriendo de esta manera el telón navideño en los Estados Unidos.

shutterstock_350610503Son más de 40,000 luces LED y una estrella de Swarovski, los detalles que le dan vistosidad al árbol navideño más grande del país norteño, que como mínimo, debe tener 19,8 metros de altura y 10,6 de anchura, el cual siempre es un abeto noruego que puede ser de los bosques de Connecticut, Nueva Jersey, Ohio o Vermont.

Como un símbolo del fervor de las fiestas de adviento y a pesar de que está abierta la mayor parte del año, no hay que olvidar la impresionante pista de patinaje en la que está, como centinela, el dios Prometeo.

Formar parte de una costumbre que ha estado vigente por más de 80 años es una manera indiscutible de vivir una Navidad en familia.