El chocolate más caro del mundo, con rellenos de láminas de 24 kilates de oro comestibles.

En este período navideño, muchas personas recurren a estas delicias para hacer sus regalos como un gesto de generosidad, cariño, amor y, sobre todo, una tradición social que puede representar un gran gasto económico.

Navidad con sabor a oro

El chocolate es moda, es un instrumento gourmet que ya supera las fronteras del sabor para atribuirle una condición de identidad, de diseño gastronómico.

En Suiza se hacen chocolates con una mezcla de los mejores granos de cacao y de oro, este último ingrediente es totalmente seguro, ya que es famoso porque sus características no son alérgicas.

shutterstock_453010423Los expertos chocolateros fabrican esta exquisitez como si fuesen a crear una obra de arte. La inevitable competencia del mercado, la fascinación popular y evolución de su producción permite subrayar los chocolates con precios desorbitados, se encumbran como los más exclusivos del mundo. Una viaje de placer, al que muy pocos pueden acceder.

Los chocolates más caros del mundo acompañan la consagración del dulce más tradicional y mitológico del mundo. Vinculado a mitos y leyendas urbanas, empleado también como moneda de cambio y medicamento, hoy se establece en cada latitud como un manjar exquisito que prácticamente no conoce arrepentidos.

En Suiza, la mayoría de los locales coloca en sus vidrieras de a la venta el chocolate DeLafée, un producto autóctono y único que reúne la magia del oro, es un chocolate sin precedentes: combina el espíritu de la elegancia y el arte en cada una de sus creaciones. Consiste en una preparación artesanal que combina habas de cacao fino, aceite de coco, azúcar, leche en polvo, manteca de cacao y vainilla con un toque de 24 kilates de oro comestibles.